CATÁLOGO

  • “CACERÍA RÁPIDA”, Fernando Callero

    ISBN 978-987-42-0254-3

    Reseña por Gustavo Yuste (Revista “La Primera Piedra”) :

    Cacería rápida, además, propone un respiro de la corriente poética porteña contemporánea, donde prima un tono narrativo, anecdótico y autobiográfico. También, los poemas de este libro permiten descansar del objetivismo que reina desde la década de los 90’s.

    En ese sentido, Callero demuestra en este libro algo muy complejo para los tiempos que corren: tener una voz propia. Lejos de estar interesado en encajar en ciertas estéticas, el autor propone un estilo propio que responde a sus inquietudes y su contexto, sin forzar los versos para adentrarse en ninguna tendencia, sin utilizar palabras que no sean las suyas. Como si fuera un péndulo, Callero oscila entre el insinuar cómplice y el afirmar explícito a lo largo de todo el libro.

    En definitiva, los poemas que componen Cacería rápida merecen ser leídos para salir de los lugares comunes por un rato y tomar el aire fresco que unos versos inesperados pueden traer. En esa dirección, al menos dos conclusiones relacionadas entre sí se pueden rescatar entre los versos de Callero: la tranquilidad es algo frágil que se pierde constantemente y, en segundo lugar, tal como afirma el autor en “No siento los goles”, por más que lo intentemos “el amor/no puede sobrio”.

  • “CUANDO LA FORMA DEL DÍA DESVANECE”, Mariana Suozzo

    ISBN 978-987-42-0255-0

    Reseña por Daniel Gigena ( “Página 12”) :

    Es el tercer libro de esta poeta nacida en San Justo, partido de La Matanza, en 1982. Organizado en dos secciones bien diferenciadas ?la primera, “y donde había pared vi un espejo”, contiene la mayor parte de poemas?, el libro parece escrito bajo el signo de la simetría: dos ambientes, dos voces poéticas (una en singular, la otra en plural), dos edades para la educación sentimental: la infancia y la vejez ajena como un espejo-pared en el que rebotan las fantasías, los temores y las expectativas. “Escucho que hablan de la revolución/ un manto de polvo se eleva con el dócil viento de la tarde/ entro en pausa, pienso en todo aquello que no cambió”, se lee en el segundo poema de Cuando la forma del día desvanece. Desde un umbral, o una rendija que la percepción abre en la vida cotidiana, la voz de los poemas fluye sin obstáculos y también sin las grandilocuencias del arrebato lírico, no porque haya en esos arrebatos nada censurable, sino porque el caudal de los poemas de Suozzo es contenido. Eso no implica que la emoción que conllevan sea moderada: en el extraordinario poema “Iniciamos el fuego con un puñado de pasto seco” (los poemas de Suozzo no tienen título o el primer verso les da título) una quema de basura, hojas y ramas secas cobra la dimensión de una elegía al paso del tiempo: “prendimos la fogata en la parte del terreno/ que aún no invade la hierba/ ese lugar que heredaste y que algún día heredaré/ si quedan prolijos los papeles/ no sé cuánto tiempo en común nos queda por compartir/ pasa un momento detrás de otro/ mientras quemamos la basura”. En los poemas de Suozzo la intimidad opera -a diferencias de hipótesis ensayadas por representantes de una vanguardia de arena? como catalizadora de la experiencia colectiva.

    En los poemas de Cuando la forma del día desvanece, el día encuentra envases (formas) en paisajes conurbanos, en senderos de montaña o a la orilla en las playas: “De noche las montañas que cercan al pueblo/ no se ven, pero están ahí rodeándonos”. En ese mismo poema, un paseo en bicicleta dicta el latido del texto: “tu voz se corta, se la lleva el viento”. Ni la voz ajena ni el viento están ausentes de muchos de los poemas de Suozzo. El viento acerca o aleja la voz del otro, que se puede entrecortar, chocar con el entorno, perder la consistencia de la certeza (lo que la asemeja a un probable uso poético). “El entorno termina siendo el poema –dice Suozzo?– No creo que los poemas sean sobre paisajes sino sobre cómo los paisajes nos atraviesan.”

    Los paisajes naturales se imponen de otra manera que los urbanos, en los que la vida encuentra equivalentes en el mundo del trabajo: las sirenas de la fábrica, las vías del ferrocarril, el sol que parece desintegrar el asfalto durante el verano. El mar, donde una presencia familiar asume un nosotros compacto (antes puede haber sido la pareja), impone el compás de un vaivén: el de las olas, el del balde de los pescadores, el de la mirada del padre. “Siempre trabajo la musicalidad del poema en voz alta”, dice la autora. “A veces tengo problemas con versos demasiado largos justamente por el tinte narrativo con el que me manejo, pero todo se arregla con ver cómo se lee después y donde te pide el texto el corte.” Esos cortes producen montajes mágicos, conversaciones que la lectura puede completar o silenciar definitivamente: “Mira el mar y recuerda las veces”, “la piedra es magnífica, allí pasaremos la noche”, “¿es tuyo lo que decís?”.

  • “ENCANTADA DE CONOCERTE”, Marina Mariasch

    Encantada de conocerte – ISBN 978-987-42-2686-0

    Por Tamara Tenembaun (“Agenda Buenos Aires”), Enero del 2017

    Encantada de conocerte no es un libro apocalíptico. Interviene sobre ese género spam mostrando su potencial, todo eso que podemos construir en los huecos que nos dejan los errores gramaticales y las traducciones automáticas, y muestra que ese error, esa apariencia de texto involuntario, casi de texto divino, sin autor humano, permite meterse con temas grossos sin bajar línea, sin salirse del terreno de la pregunta pero sin dejar de tomar posición: ser mujer, tener hijos, ser macrista o ser kirchnerista, casarse, enamorarse, tener plata, pedir plata, son todas provocaciones que el texto se anima a hacer y que hace más claramente de lo que puede parecer a primera vista. El lenguaje también, lo que hacemos con el lenguaje, está la pregunta por el cambio, por si las cosas cambiaron tanto: caracteres de lenguas milenarias resignificados en esa ensalada de información sobre alargamiento peneano y empresas que buscan dueño. 

    http://laagenda.buenosaires.gob.ar/post/154725095960/paciencia-china-radioactividad-japonesa

  • “LA SOLEDAD DEL TENISTA ELIMINADO”, Manuel Podestá

    ISBN 978-987-42-1595-6

    Reseña por Gustavo Yuste (Revista “La Primera Piedra”) :

    La figura del tenista eliminado para darle nombre a este libro (y que es fruto de un muy lindo tema de la banda Los licuados) es una de las elecciones más acertadas del autor: todos somos deportistas solitarios que ni bien perdemos y nos corremos de la vorágine del ritmo de los días podemos mirar todo con un poco más de atención y es ahí, quizás, donde la poesía asoma la cabeza. En palabras de Podestá: “Todas cosas que nunca suman nada,/ pero al menos nos desvían de los/ grandes problemas diarios”.

    Con una primera sección conformada por prosas poéticas que describen distintas situaciones vistas desde una perspectiva diferente: demasiado extraña para ser de alguien que las vive, demasiado personal para ser de un extraño, el autor deja que sean los hechos, los objetos y las sensaciones quienes hablen por sí solas. El autor, con gran habilidad,  se encarga únicamente de marcar un ritmo narrativo preciso que refuerza los momentos poéticos. “Mujer embarazada petisa de yoguin entra al almacén y pide dos cigarrillos sueltos”.

    La segunda parte de La soledad del tenista eliminado contiene una selección de poemas del autor que reafirma la intención de la primera parte, agregándole más soltura y libertad a sus versos. Con paisajes cotidianos propios de pequeñas ciudades y barrios que se detienen a la hora de la siesta, todo parece ayudar a que los detalles sean vistos por Podestá y pueda manufacturarlos en su literatura. Así, cada personaje que aparece en sus versos posee su propio peso a pesar de sus breves cameos.

    Con un tono a veces desolado y otro tanto optimista, Podestá crea su propio tiempo en La soledad del tenista eliminado. Los aspectos mínimos pasan al frente y las sensaciones se agrandan y encojen, según la respiración. El deporte solitario de la poesía, como el tenis, casi siempre nos vuelve esquiva la victoria, así que no nos queda otra que sentarnos al lado de la cancha con nuestro bolso a ver qué es lo que pasa durante el resto del torneo.

  • “LES AUTRES SENSUALITES”, Laura Crespi

    ISBN 978-987-42-1596-3

    Por Gustavo Yuste (Revista “La Primera Piedra”) :

    Pocos libros son tan difíciles de encasillar en un lugar conocido, habitual, como es Les autres sensualités (Caleta Olivia, 2016) de Laura Crespi. A favor de la autora, podemos remarcar su talento para convencernos en la primera hoja y entrar, confiados, en un terreno lleno de incertidumbre. En ese sentido, puede leerse: “Fuera del hecho natural de construir,/ hipnotizarse en el reflejo de la luna sobre el mar/ ancho y brillante,/ todo amor es ilusorio”.  Les autres sensualités, a pesar del desconcierto que pueda plantear, es un camino a ser recorrido con convicción, donde pequeñas piezas poéticas golpean fuerte y rítmicamente en el pecho del lector. Como si fuera un bajo amplificado por demás, hay algo que viene de afuera para rebotar adentro nuestro para hacernos sentir incómodos y cautivados al mismo tiempo. Las palabras de Crespi tienen ese efecto a pesar de sus poemas unplugged .

    http://www.laprimerapiedra.com.ar/2016/12/resenas-caprichosas-les-autres-sensualites-laura-crespi-una-poesia-comprimida-punto-explotar/

  • “NOMENCLATURA TURBIA”, Alfredo Jaramillo

    ISBN 978-987-33-9174-3

    Fernando Bogado, diario  Página 12, mayo del 2016.

    Lo que obsesiona al libro, sino a toda la obra de Jaramillo, es el problema del nombrar, pero: ¿nombrar qué? ¿Qué experiencia? ¿Qué desconsuelo? En principio, el de la carne y los sentimientos, el encuentro imposible de lo que se siente con lo que se experimenta, como si hubiera dos órdenes cuya reunión siempre es complicada: lo que le pasa al cuerpo y lo que le pasa al alma (si es que hay tal cosa). La búsqueda de nombres a veces completan el vacío con referencias oblicuas, como bien resalta el prólogo de Pablo Katchadjian, pero también sirve de pretexto para crear términos que están a la mano, que pueden fungir como esa palabra que se perdió en algún momento y que no se puede encontrar.

    https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/libros/10-5847-2016-05-08.html

     

  • “PAÑUELO DE PERRO”, Sebastián Morfes

    ISBN 978-987-33-9182-8

    Por Agustina Paz Frontera (Revista “Renegada”) Abril del 2016.

    Sebastián Morfes nació en Bahí Blanca pero vive hace muchos años en Buenos Aires, es una persona del interior y en su poesía nunca abandona la mirada del corrido ni para nombrar las calles que ahora transita.Los poemas van así construyendo un ética ciudadana del goce del andar, podrían ser consejos para vivir en la ciudad, para escuchar el rumor de las olas aun a miles de kilómetros del que fue el hogar: “en mi cabeza me estrello, me recupero/ voy vengo/ en maniobras sobre la espuma /que junta la Avenida Córdoba”, el mar llega hasta la Avenida Córdoba, para acompañar tanta inestabilidad. La belleza de este libro radica en ser una voz familiar (llegan visitas del interior) para los que asumen la disolución, el tránsito estacionario, lo provisorio, como una morfología natural de la vida, que tanto entra por la boca (la vida morfada) como es gobernada por los sueños, como ese sueño que es poema: “el piso del río seco está abrazándome con sus púas para que no me vaya”

    http://www.revistarenegada.com/#!/-panuelo-de-perro/

     

  • “TOKIO”, Patricio Foglia

    ISBN 978-987-42-0995-5

    Reseña por Miguel Zeballos (Revista “Veintitrés”) :

    Me ven pasar lentísimo / a cientos de miles de / kilómetros por hora / unos cuantos asteroides / que andan siempre en manada / riéndose como hermosas hienas (…)”, decía Patricio Foglia (Villa Lugano, 1985) hace algunos años. Ahora, la flamante editorial de Pablo Gabo Moreno publica nuevos poemas suyos con la capital japonesa como eje, pero no como centro. Y como suele pasar en las obras más interesantes, el dispositivo que el autor diseña en Tokio trasciende esa excusa para dar cuenta de una conciencia desoladora y trashumante, una intimidad que puede ser desplegada en cualquier lugar del universo.

    Foglia trabaja sobre geografías que desandan lo cercano (Lugano I y II, Temperley) y lo distante (Tokio). Esta suerte de afición por los espacios supone una construcción doble. Por un lado, está la parte superficial del asunto, el espacio designado a estudiar, el mapa donde el poeta pone la lupa, y por el otro, los personajes solitarios, desprovistos y a la intemperie que habitan esos territorios. Tal la historia de Takashi, un pescador con una esposa que ya no desea ser acariciada por sus ásperas manos: “(…) toma un ómnibus en la Terminal, y si tiene suerte / consigue un asiento y se duerme / en su cabeza se confunden / el andar del micro con el mar (…)”. O la historia de Mitsuki haciendo zapping en la trasnoche: “(…) Piensa –¿Cómo puedo ser tan tonta? / ¿nunca voy a acostumbrarme / a dormir sola, cuando él se va?”.

    La belleza de Tokio se complementa con una serie de hipnóticos dibujos de la mano de Inés Isaurralde.

  • EL PÁJARO ROJO

    AQUI VA EL TEXTO

  • Odio ver como las cosas bellas mueren

  • Sus bellos ojos que tanto odiaré- Cristian Mln

  • UN DRAMA ELECTRICO- Lucas Soares

    El mundo es una cámara neutra. ¡Una gran cámara neutra y desquiciada! Llena de fisuras. Todo lo que suena fue, es o será parte del silencio. Voces, zumbidos, roces… ¿Qué son esos ruidos del otro lado de la habitación? ¿Y estos que siento adentro mío? Oigo vecinos, pájaros, esa maldita puerta que rechina, los gemidos de una víctima, de su amante, el silbido del aire, partes de una conversación… del cuerpo con el cuerpo, del cuerpo con la nada. Lucas Soares no puede dejar de preguntarse: ¿de dónde vienen, a dónde van todos estos sonidos? ¿Qué cuentan? ¿Por qué duelen tanto? El misterio va a seguir flotando, mientras Un drama eléctrico arriesga: existe otro mundo, otro cuarto, mucho más silencioso que éste, prácticamente mudo, donde anidan la infancia y la muerte (¡esa infancia infinita!), otro cuarto que puede llevarte al borde de la locura en un instante.

    Iosi Havilio

     

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