Desde el fondo

El siglo que nos toca tiene una velocidad letal. Y lo letal, además de tener una contundencia perfecta, también puede ser insoportable. A esa velocidad la padecemos, más vale, es una turba de incertidumbres que se agolpan contra nuestro pecho. Es la guerra invisible de nuestra generación, entonces, querramos o no, las esquirlas nos alcanzan todos los días. Nos rodea una muerte común y portátil, aunque siempre sobrevuela el refusilo esperanzador de salvarnos con un abrazo. Precisamente, Desde el fondo es ese refusilo que ilumina hasta las últimas oscuridades. Lo hace con la sensibilidad entre las brasas, pero también lo hace con un temple sincero, con una paciencia pícara. En ese equilibro, nunca en la tibieza, está la poesía que me conmueve, la que elijo, la que defiendo, la que deseo expandir y tener cerca. Ojalá que todo lo que me generó leer Desde el fondo se multiplique en cada persona que lo lea de un tirón.

Categoría: